Venta online y acceso gratuito a los libros digitales logran atender la demanda de estudiantes, académicos e investigadores durante el confinamiento.
Sin competencia en el mundo, el portal del libro universitario sirve libros publicados por las editoriales de las universidades y centros de investigación españoles dentro y fuera de nuestras fronteras
La plataforma de venta y distribución del libro universitario Unebook está logrando atender la demanda de libros publicados por 70 universidades y centros de investigación, durante la crisis sanitaria del COVID-19 y el confinamiento de la población, a través de la gran variedad de servicios que ofrece al conjunto de la comunidad universitaria: estudiantes, profesores e investigadores.
Venta online de libro en papel
Unebook está manteniendo la venta online de los libros de las universidades y centros de investigación gracias a su servicio de e-commerce, dado que los depósitos de las universidades están cerrados. Unebook se ha convertido en estos días en el único canal de venta de los libros en papel publicados por las editoriales universitarias, que han ido derivando los pedidos que han seguido recibiendo hacia la plataforma.
Distribución a través de dropshipping
El acuerdo con varios distribuidores nacionales alcanzado en estos días, está permitiendo el reparto de los libros vendidos a través del sistema de dropshipping, procedimiento que está acelerando la entrega de los libros en papel comprados en el portal.
Venta de ebooks
Unebook comercializa el catálogo digital de las universidades y centros de investigación, integrado en la actualidad por 12.000 ebooks y lo hace en formato HTML5, sistema que facilita la búsqueda semántica así como la recuperación de información y datos más relevantes. Un formato especialmente demandado por la comunidad académica por su excelente experiencia de lectura.
Acceso gratuito a libros digitales a través de las bibliotecas de las universidades y centros de investigación, Biblioteca Nacional de España e Instituto Cervantes
Además de la venta, Unebook está facilitando el acceso directo y gratuito a 10.000 libros académicos digitales a través de las bibliotecas de las universidades y centros de investigación. Un servicio que ya se está prestando en más de 54 bibliotecas y cuyo uso está aumentando significativamente en estos días.
De igual modo, la plataforma facilita el acceso a este fondo digital a través de la Biblioteca Nacional de España, en virtud del convenio firmado con esta institución para garantizar el depósito legal de las publicaciones electrónicas de las universidades y centros de investigación asociados en la UNE. En este caso, el acceso es gratuito no solo para la comunidad universitaria sino para todos los ciudadanos, a través del repositorio de la BNE.
Finalmente, Unebook posibilita también el acceso gratuito de los ciudadanos a los libros electrónicos de las editoriales de las universidades a través de la Biblioteca electrónica del Instituto Cervantes, primera institución en prestar esta servicio hace cinco años.
Incorporación de libros digitales de universidades hispanoamericanas
La impresión bajo demanda de los libros publicados por las universidades y centros de investigación es otro de los servicios que viene cubriendo Unebook. Con el fin de mejorar esta prestación, la plataforma está implementando a toda velocidad un proyecto innovador, que está desarrollando con una empresa tecnológica líder en el sector. Se trata de una tecnología que están empezando a usar la university presses norteamericanas y Unebook será el primero en implantarlo en nuestro país, en las próximas semanas.
Unebook es único en el mundo
La Unión de Editoriales Universitarias Españolas creó Unebook en 2014 con dos objetivos fundamentales: ofrecer el catálogo online de los libros publicados por las universidades y centros de investigación asociados y contar con un e-commerce propio, que garantizara la correcta distribución de los fondos al usuario final de todo el mundo.
Hasta ahora, ningún otro ecosistema editorial universitario ha sido capaz de desarrollar un proyecto como el español. “Somos un agente estratégico no solo por la variedad de servicios que estamos ofreciendo a estudiantes, profesores e investigadores de nuestro país, sino a la comunidad universitaria hispanohablante”, indica el gerente de Unebook, Alejandro Fernández. “No tenemos competencia”, subraya.
En un exhaustivo estudio elaborado por el grupo de investigación E-LECTRA de la Universidad de Salamanca
Los editores de las universidades y centros de investigación españoles consideran que el futuro del libro académico pasa por la edición digital, el acceso abierto, una mejor valoración en los procesos de evaluación de la actividad investigadora y la impresión bajo demanda, principalmente.
El trabajo analiza hasta 108 variables que detallan la situación actual de esta adaptación en las editoriales de las universidades y centros de investigación españoles asociados en UNE, los distintos elementos que han favorecido o dificultado, según el caso, este proceso y el marco en el que se deberá seguir implementando la edición digital en los campus españoles en los próximos años.
Contexto científico y tecnológico
Tal y como explica el estudio en sus primeras páginas, “las monografías han sido durante siglos, y de forma incontestable, el canal principal de comunicación de la ciencia. A pesar de que, en los últimos tiempos, su hegemonía se ha visto claramente superada por la profusión de los artículos científicos, siguen siendo el elemento vehicular de mayor peso en Ciencias sociales y Humanidades, y la tipología documental por excelencia para recoger el conocimiento reposado y profundo”.
Por otro lado, “las nuevas tecnologías ofrecen innovadoras funcionalidades y posibilidades al campo de la monografía que, sin embargo, han sido aprovechadas de manera dispar según los diferentes países, ámbitos y campos del conocimiento. Pero, resultan totalmente indispensables en el momento actual por cuanto la utilidad y supervivencia de las tipologías documentales científicas pasa por su adaptación a los nuevos entornos de valoración científica, en los que prima la evaluación semiautomatizada, la rendición de cuentas dinámica o la inserción en recursos online, elementos estos para los que los documentos han de ser obligatoriamente digitales”, añade el informe.
Elementos analizados
Los elementos analizados en este trabajo por el grupo de investigación E-LECTRA, expertos en los fenómenos emergentes vinculados con la edición electrónica, la lectoescritura digital y las métricas relacionadas con la información científica, abarcan la totalidad de aspectos del proceso editorial digital: recursos humanos y tecnológicos; estrategias, concepción y desarrollo de la edición digital; aspectos cuantitativos; calidad del contenido y la forma; técnicas, soportes y formatos o estándares; y proyección, distribución y venta.
Además, el estudio examina también el estado actual de la edición en acceso abierto.
Conclusiones
La información obtenida con las 108 variables analizadas, presenta una panorámica de la actual implantación de la edición digital académica y científica en las editoriales de las universidades y centros de investigación españolas al tiempo que revela los elementos sobre los que se deberá incidir en los próximos años para culminar dicha implantación.
Algunas de estas conclusiones son:
El 98% de las editoriales de las universidades y centros de investigación, asociados en UNE, está integrado en DILVE, centro de referencia para la gestión y comunicación de los metadatos y la información bibliográfica entre las editoriales y los demás agentes de la cadena comercial del libro en España y hacia el exterior.
Personal especializado en edición digital. El 23% de las plantillas de las editoriales asociadas en UNE son personal especializado en la edición y producción de monografías digitales nativas. Se constata la necesidad de disponer de una formación continua, dada la constante renovación del sector.
Recursos especializados en edición digital. La mayoría de las instituciones consultadas cuentan con el equipo básico para la edición digital, tanto para la producción de obras nativas digitales como para la producción de facsímiles digitales provenientes de material impreso. En el caso de trabajos más complejos, la apuesta más frecuente es la de recurrir a terceras partes y empresas especializadas.
Ventajas de la edición digital. Los editores universitarios son unánimes al enumerar las ventajas de la edición digital: versatilidad, funcionalidad, rapidez, facilidad de difusión y mayor impacto, principalmente. Entre las desventajas citadas aparecen la menor rentabilidad económica y la falta de recursos necesarios.
Criterios de implantación de una línea editorial digital. Mayor servicio a los usuarios (alumnos, autores o departamentos universitarios), mayor difusión e impacto internacional, reducción de costes y aplicación del modelo de revistas científicas son algunos de los elementos que han influido en la creación de una línea editorial digital en la editorial.
Incremento cuantitativo de la edición digital. La mayoría de las editoriales participantes en el estudio han iniciado sus líneas de edición digital con la digitalización de sus obras impresas. Aún así, son conscientes de que la edición digital es una edición nativa de un contenido, que aprovecha todas las funcionalidades del ámbito digital. Un 55% de las respuestas fijan los objetivos para la edición digital entre el 51% y el 100% de la producción total de la editorial (un 34% respondió el 100% y en algunos casos se indica que el objetivo está cumplido o muy próximo).
Edición nativa digital. En la actualidad, un 36,5% contempla la posibilidad de indexar investigaciones nativas en la web como parte de la edición digital de la editorial pero sólo el 6% la lleva a cabo.
Producción digital actual. Casi un 70% de los encuestados indican que su producción digital supone más del 50% del total, aunque existe una alta variabilidad: editoriales cuyo porcentaje de monografías únicamente digitales es muy bajo (del 10% o menos), aquellas cuyo porcentaje de monografías sólo digitales se encuentra entre el 11 y el 90%, y aquellas que editan toda su producción exclusivamente en digital.
Colecciones digitales. El 28% de las editoriales asociadas en UNE tiene colecciones que recogen exclusivamente monografías digitales, aunque se constata la falta de colecciones nativas digitales.
Control de la calidad. La mayoría de las editoriales consultadas (76%) mantiene la misma política editorial de control de la calidad para la edición digital que para la impresa. El 24% ya dispone de un marco de referencia específico que controla contenido y forma y el 21% cuenta con comités específicos para el control de los aspectos formales.
Normas para autores. El 24% cuenta con normas específicas dirigidas a los autores para adecuar las monografías digitales o sus elementos.
Soportes y formatos. Los formatos con los que trabajan las editoriales de las universidades y centros de investigación españoles en la actualidad son mayoritariamente pdf y epub. Se constata la necesidad de ofrecer otras versiones y posibilidades para que el usuario pueda adquirir la que mejor se adapte a sus dispositivos o contexto lector: capítulos sueltos, funcionalidades digitales, edición colaborativa o lectura social, por ejemplo, entre otros.
Canales de distribución digital. Unebook se afianza como principal canal de distribución y comercialización de las obras digitales de las editoriales de las universidades y centros de investigación españoles asociados en UNE, por delante de Amazon, Google Play o Apple Store.
El 10% de las ventas corresponde a la edición digital. El porcentaje de facturación media que representa el formato digital respecto al total de facturación ronda el 10%. Cabe subrayar que este porcentaje en las editoriales comerciales privadas representa un 5%[i].
Al menos una monografía en acceso abierto.Algo más de la mitad de las editoriales universitarias tienen editadas al menos una monografía en acceso abierto, modalidad que es utilizada para mejorar la visibilidad e impacto de las investigaciones. Cabe destacar que existe cierta unanimidad al subrayar los aspectos económicos y la formación como serios inconvenientes para afrontar políticas de acceso abierto.
Futuro del libro académico. Finalmente, a juicio de los editores consultados, el futuro del libro académico pasa por la edición digital, el acceso abierto, una mejor valoración en los procesos de evaluación de la actividad investigadora y la impresión bajo demanda, principalmente.
[i]Avance del Estudio de Comercio Interior del Libro 2018. FGEE.
El grueso de la producción editorial (61%) son libros científicos y académicos dirigidos a la comunidad universitaria e investigadora.
Los sellos de las editoriales de las universidades y centros de investigación españoles lideran disciplinas como Arqueología y Prehistoria, Comunicación, Filosofía, Historia, Lingüística, Literatura y Filología y Medicina.
El informe elaborado por el grupo de investigación ÍLIA del CSIC constata que los tres grandes grupos de edición académica en nuestro país son UNE, Planeta y Anaya.
Este dato revela el papel de las editoriales de las universidades y centros de investigación en el cumplimiento de la tercera misión de la universidad, definida por José Ortega y Gasset en los primeros años del siglo pasado.
Por porcentaje, el 61% de los libros publicados por estas editoriales son libros estrictamente científicos y académicos destinados principalmente a la comunidad universitaria y científica y el 39% restante son obras que buscan extender la cultura de la universidad más allá de las aulas y los campus e impulsar la cultura científica en el conjunto de la sociedad.
A continuación destacamos algunas otras conclusiones del informe:
Fondo editorial académico. El fondo editorial de los sellos de las universidades y centros de investigación españoles lo integran 77.604 ISBNs, lo que representa el 8% de la producción editorial académica española. Un 45% corresponde a Humanidades y Ciencias Sociales y un 16% a Ciencia, Tecnología y Medicina. Y el resto (39%), como decimos, son títulos clasificados en los más variados campos de índole social y cultural.
Predominan los libros de Humanidades y Ciencias Sociales en la producción de las editoriales universitarias, como ya han puesto de manifiesto diversos estudios de edición académica publicados en los últimos años. Por cada libro de Ciencia y Tecnología que se publica, se publican casi tres de Humanidades y Ciencias Sociales. En el conjunto de la edición académica española, las editoriales universitarias representan un 15% de los títulos de Humanidades y Ciencias Sociales y un 18% de Ciencia, Tecnología y Medicina.
Disciplinas en las que más títulos se producen. Las editoriales universitarias publican en todas las disciplinas académicas. Comparten con las editoriales comerciales privadas su mayor dedicación a grandes áreas como la Historia (17% de la producción), el Derecho (14%), la Educación (12%), Lingüística, Literatura y Filología (11%) o Economía (9%).
Contribuyen a la diversidad de contenidos. Además, las editoriales de las universidades y centros de investigación contribuyen a la diversidad de contenidos y a la diversidad lingüística, mediante una considerable producción de títulos en áreas que, en términos relativos, son menos interesantes para el sector comercial privado. El 44% de la producción académica global en Arqueología y Prehistoria, el 33% de Biblioteconomía y Documentación, el 25% de Lingüística, Filología y Literatura y el 25% de Sociología, por ejemplo, son producción de las editoriales de las universidades y centros de investigación españoles.
Libros en colección. Casi un 70% de los libros publicados por las editoriales universitarias está publicado en colección.
Especialización de las editoriales. Este estudio permite conocer también el grado de especialización de cada una de ellas, ya que muestra la variedad de disciplinas en las que publican y la dedicación de su producción en cada caso.
Liderazgo y posición destacada. Del mismo modo, revela el liderazgo y posición destacada de algunas de estas editoriales en varias disciplinas: Arqueología y Prehistoria (CSIC y Casa de Velázquez), Bellas Artes (Universidad de Granada), Biblioteconomía y Documentación (UOC), Ciencias Políticas (Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado), Comunicación (UOC), Economía (UOC), Educación (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte), Filosofía (Universidad de Navarra), Historia (CSIC y Publicacions Universitat de València), Lingüística, Literatura y Filología (Publicacions Universitat de València y UNED), Ciencias (Universitat Autònoma de Barcelona y CSIC), Ingenierías (Universitat Politènica de Catalunya y Universitat Politècnica de València) y Medicina (Universitat Autònoma de Barcelona).
La UNE, Planeta y Anaya, los tres grandes grupos de edición académica en España. El informe elaborado por el grupo de investigación ÍLIA del CSIC constata que los tres grandes grupos de edición académica en nuestro país son UNE, Planeta y Anaya.
Además de la versión en pdf del informe, puede consultarse también la página web con los distintos gráficos interactivos que permiten obtener datos individualizados de la producción editorial por cada una de las editoriales, áreas de conocimiento y disciplinas.
Presentación de "La cort napolitana d’Alfons el Magnànim: el context de ‘Curial e Güelfa’"
Autor de La cort napolitana d’Alfons el Magnànim: el context de ‘Curial e Güelfa’, en el que se desvela que Enyego d’Àvalos escribió esta obra, uno de los textos más importantes de la literatura catalana
La investigación ha sido publicada por la Institució Alfons el Magnànim, el Institut d'Estudis Catalans y Publicacions de la Universitat de València en tres volúmenes (4 tomos).
P. ¿Qué es Curial e Güelfa?
R. Curial e Güelfa es una novela caballeresca y sentimental, escrita en catalán, pero enriquecida con aspectos renacentistas (mitología, neoplatonismo) e ideales humanísticos muy italianos; sobre todo, el del perfecto cortesano de armas y letras, estudioso de los clásicos.
P. ¿Cómo apareció el manuscrito?
R. Solo se conserva un manuscrito sin declaración de autoría. Se ignora como ingresó en el siglo XIX en la Biblioteca Nacional. Fue dado a conocer como obra literaria inédita en 1876 por el erudito catalán Manuel Milà i Fontanals.
P. Durante el siglo pasado y estas últimas décadas ha habido diversos estudiosos que se han dedicado a investigar la obra, su ambiente, sus particularidades lingüísticas y, una de las incógnitas más importantes: su autoría. ¿Puede resumirnos los precedentes?
R. Publicado el “Curial” en 1901, sucesivos editores y estudiosos catalanes han tendido a ubicarlo, a priori, en Cataluña. Sin embargo, estudios de Júlia Butinyà, Antoni Ferrando, Mª. Teresa Ferrer i Mallol y otros lo han situado claramente en Italia y en relación con la corte napolitana de Alfonso el Magnánimo.
P. ¿Quién le impulsa a adentrarse en esta investigación y cómo llega a la identificación de la autoría?
R. Antoni Ferrando, catedrático de filología catalana en la Universidad de Valencia, me impulsó, como medievalista, a completar una ardua tarea iniciada por él y otros investigadores. El seguimiento de más de 200 cortesanos nos llevó a la figura excepcional de D’Àvalos: educado en Valencia, bibliófilo, autor de escritos elegantes, cortesano modélico... Su perfil encaja a la perfección con el contenido del libro y las pruebas son múltiples: el manuscrito es de papel milanés (de cuando él fue embajador en Milán); la encuadernación, toledana, con “makulatur” del archivo señorial de Fuensalida (un hermano de Enyego, pariente y servidor de los Ayala de Fuensalida, volvió de Nápoles a Toledo en 1449). Nada más comenzar la obra, el protagonista, Curial, luce en tres ocasiones el escudo del “león naciente” del condado de Monteodoriso como firma heráldica (D’Àvalos era el prometido de la heredera del condado). Se rinde homenaje al cuñado de Enyego, Lluís Maça-Cornell y a otros nobles valencianos de su entorno. Y así sucede con distintos personajes y situaciones, que nos llevan a él y a su entorno. En cuanto a las fuentes literarias, relacionamos el “Curial” con libros de D’Àvalos conservados en Siena (la historia de “Tancredi e Ghismonda”), Catania (una anécdota sobre Platón), etc. En Milán, por ejemplo, plagió un manual de los Visconti del que reprodujo hasta los errores ortográficos: como el hápax Subeumetria, en vez de Stereometria. Las pruebas son variadas y contundentes.
P. Su descubrimiento ha generado cierto debate en el entorno académico. ¿Puede resumirnos las causas?
R. Algunos historiadores de la literatura catalana rechazan la posibilidad de que el autor sea un valenciano. Y todavía menos un toledano educado en Valencia, como Enyego d’Àvalos, que se expresaba con peculiaridades del catalán de Valencia o valenciano. Ello se debe a un regionalismo de vía estrecha, que evita a toda costa aceptar la evidencia de un Siglo de Oro de las letras catalanas protagonizado por valencianos: Ausiàs March, el “Tirant”, Corella, Jaume Roig, Isabel de Villena… Alguien ha llegado a decir: “Si los valencianos tienen todos los grandes escritores del siglo XV, ¿para qué quieren uno más?” Ante quienes ocultan una demostrada desorientación interpretativa partiendo de premisas como esta, poco se puede argumentar, claro está.
P. ¿Qué implica para la recepción de la obra y su comprensión que el autor sea Enyego Dávalos, un autor nacido en Toledo, afincado en Valencia, que escribe en lengua catalana y que llega a ser camarlengo del rey Alfonso el Magnánimo en Nápoles?
R. Enyego d’Àvalos (Íñigo Dávalos, como nombre de pila; Inico d’Avalos, cuando se italianizó la corte de Nápoles) nació en Castilla, pero a los 7 años pasó a Valencia y luego a Italia. Ya no vivió en tierras castellanas. Sus ancestros procedían de Ábalos, despoblado de Navarra. En Castilla se aglutinaba “de + Ávalos” como “Dávalos”, aunque algunos siguen siendo “de Ávalos” (el escultor del Valle de los Caídos) o “Ábalos” (un diputado valenciano actual). La pronunciación valenciana de “Enyego” es llana. El Magnánimo y su cancillería, el Príncipe de Viana y otros cortesanos se dirigían a él como “Don Enyego”. Valenciano de adopción y catalanohablante, aprendió el italiano y se rodeó de humanistas yendo y viniendo de Milán (1435-1447) a Nápoles (1440…). Su caso se asemeja al de Enrique de Villena, que escribió en catalán de Valencia “Los dotze treballs d’Hèrcules”. Lo aprendido por Enyego en Italia (amor por los libros, accesibilidad de la mujer a la cultura, un arquetipo del noble estudioso de los clásicos, etc.) informa un libro que podemos llamar “de caballería humanística”. Ahora, finalmente, se explica el libro en su adecuado contexto cultural y autorial.
P. ¿Por qué filólogos como Coromines, Colón, Veny y Ferrando consideran que el autor podría ser valenciano o estar relacionado con Valencia?
R. El catalán Coromines, los valencianos Colón y Ferrando, y el mallorquín Veny son lexicógrafos y especialistas en dialectología e historia de la lengua. Aparte de castellanismos, observan que el autor usa palabras como menejar ‘menear’ (cat. remenar), febra ‘fiebre’ (cat. febre), almánguena ‘almagre’ (cat. mangra), etc., razón por la cual consideran que el léxico de la obra denota una procedencia valenciana del autor, o un claro contacto con Valencia.
P. ¿Estos descubrimientos exigen replantear los estudios que ha tenido hasta ahora la obra Curial e Güelfa? ¿Deben hacerse nuevas lecturas con las nuevas claves que nos aporta su investigación?
R. El autor, caballero y trovador (tocaba el arpa), recoge lo aprendido en la corte valenciana medieval, donde se leían el “Tristán” y el “Lancelot”, y lo dota de un nuevo sentido gracias a Dante, Petrarca y Boccaccio, pero también a ideas de humanistas como Bruni o Decembrio. Si incurrimos en el error de “recluir” en la Cataluña medieval un libro escrito en valenciano y condicionado por la Italia del Quattrocento, las piezas no encajan.
P. Su investigación se publica en tres volúmenes (4 tomos) que suman casi 5.000 páginas en total. Es, pues, una obra para especialistas. ¿Cómo valora que su trabajo haya sido coeditado por dos instituciones valencianas, con una gran potencia editorial, y una catalana?
R. Mi investigación es mucho más que el asunto, siempre mediático, de la autoría. El vol. 1 es una radiografía cultural de la corte napolitana, con sus humanistas, caballeros (incluido D’Àvalos), poetas, bibliotecarios… El vol. 2 estudia la obra y sus vericuetos literarios. El 3/1 i el 3/2 identifican a personajes de toda Europa que comparecen en la ficción, con otros muchos detalles. Es muy satisfactorio para mí que Publicacions de la Universitat de València, la Institució Alfons el Magnànim y el Institut d’Estudis Catalans (Barcelona) hayan aunado esfuerzos para poner la obra a disposición de bibliotecas, personal académico y público lector en general.
P. ¿Tiene previsto publicar un libro que resuma los hallazgos de su investigación con el fin de facilitar el acceso a un público amplio?
R. Sí. Estará disponible en pocos meses.
Pie de foto. El libro se ha presentado esta tarde en el espacio UNE de la Librería del BOE de Madrid. Han intervenido (de iqda. a dcha.): Jaume de Puig, vicepresident de l'Institut d'Estudis Catalans (IEC); Antoni Ferrando, catedrático de Filología Catalana de la Universitat de València, autor del prólogo y director de la investigación; Abel Soler, autor de la obra; José Luis Canet, director de Publicacions de la Universitat de València (PUV); y Ángel Gómez Moreno, catedrático de Literatura Española de la Universidad Complutense.
Editores universitarios en la asamblea general de 2016
La presidenta de la UNE, Ana Isabel González y el rector de la Universitat de Lleida, Roberto Fernández, acompañados del responsable de Relaciones Institucionales de la UNE, Lluís Pastor, y del responsable de Edicions y Publicacions de la Universitat de Lleida, Javier de Castro, ofrecerán una rueda de prensa el miércoles 15 de noviembre, a las 14:00h, en la Sala de Reuniones del Rectorado para presentar los actos.
Más de un centenar de editores universitarios procedentes de 69 universidades y centros de investigación españoles se reúnen los días 16 y 17 de noviembre en la Universitat de Lleida para celebrar el 30 aniversario de la fundación de su asociación en la Unión de Editoriales Universitarias Españolas (UNE). Los actos de esta conmemoración serán presentados el miércoles 15 de noviembre, a las 14:00h, en la Sala de Reuniones del Rectorado, en una rueda de prensa que será ofrecida por la presidenta de la UNE, Ana Isabel González, el rector de la Universitat de Lleida, Roberto Fernández, el responsable de Relaciones Institucionales de la UNE, Lluís Pastor, y el responsable de Edicions y Publicacions de la Universitat de Lleida, Javier de Castro.
La UNE fue creada en 1987 por las editoriales y servicios de publicaciones de las universidades para representar, gestionar, fomentar y defender los intereses generales de la edición universitaria en los ámbitos nacional, europeo e internacional.
A lo largo de estas tres décadas, el trabajo de esta organización ha fructificado en infinidad de proyectos y la UNE es hoy, con sus 69 asociados, una de las organizaciones más dinámicas en el terreno de la educación superior en España, que tutela los más innovadores proyectos y está a la vanguardia del sector del libro académico.
Primer grupo de edición académica
La UNE es el primer grupo de edición académica de España ya que publica el 30% del total de libros académicos que se publican en el país y representa el 33, 6% del fondo vivo. Según la última edición del informe “Las editoriales universitarias en cifras”, en el último año contabilizado (2015), los sellos universitarios publicaron 4.681 títulos, un 5,4% más que en 2010. De ellos, 4.093 fueron novedades (87,4%) y 588 reediciones (12,6%). Estos datos confirman a la universidad española como el principal actor en la difusión del conocimiento en nuestro país.
De entre los proyectos desarrollados en los últimos años por los editores universitarios cabe destacar el desarrollo del sello de calidad en edición académica CEA-APQ, que este año ha realizado su primera convocatoria, la creación de la plataforma de venta del libro universitario español Unebook, la apertura de espacios UNE en librerías emblemáticas de Barcelona, Granada, Madrid, Santiago de Compostela y Valencia y la apertura de diálogo con los representantes políticos, además del acuerdo con REBIUN para el intercambio científico de libros digitales entre las universidades, la asistencia a las principales ferias del libro nacionales e internacionales y los continuos cursos de formación sobre los cambios constantes en el mundo del libro científico.
Programa de actos
Durante los dos días que los editores universitarios estarán congregados en la Universitat de Lleida celebrarán la XXXVI asamblea general de la asociación, que se desarrollará bajo el lema “La edición académica ante los nuevos retos del ecosistema universitario”.
Además de las conferencias y mesas redondas que abordarán las diferentes perspectivas del lema de este encuentro (el editor universitario del siglo XXI, innovación y cambio en el modelo digital y los derechos de autor desde la perspectiva del acceso abierto, uso de imágenes y derechos de cita) la asamblea acogerá también la entrega de los XX Premios Nacionales de Edición Universitaria fallados en el mes de septiembre por un jurado independiente, que reconoció las mejores obras publicadas por las universidades y centros de investigación españoles durante 2016. La entrega de los galardones tendrá lugar el jueves 16 de noviembre en el restaurante La Masía, a las 16:00h.
Finalmente, los editores universitarios tienen previsto aprobar las líneas estratégicas de trabajo para el próximo año y la entrada de nuevos asociados, entre otros temas, durante este encuentro.
Información para medios
Rueda de prensa: miércoles 15 de noviembre, a las 14:00h, en la Sala de Reuniones del Rectorado. Ofrecida por la presidenta de la UNE, Ana Isabel González, y el rector de la Universitat de Lleida, Roberto Fernández, el responsable de Relaciones Institucionales de la UNE, Lluís Pastor, y el responsable de Edicions y Publicacions de la Universitat de Lleida, Javier de Castro.
Entrega de Premios UNE: jueves 16 de noviembre, a las 16:00h, en el restaurante La Masía de Lleida.
El pasado 14 de octubre, durante la Feria del Libro de Frankfurt
Veinticinco sellos representaron a la edición universitaria española
Convención Internacional de Prensas Universitarias 2017
La presidenta de la UNE, Ana Isabel González (2d), participó en la Convención Internacional de Prensas Universitarias que, bajo el título “Traducción: desbloquear nuevos mundos de ideas”, se celebró el pasado 14 de octubre en el marco de la Feria del Libro de Frankfurt. Compartió mesa de debate (de izquierda a derecha) con Kathy Bail (University of New South Wales, Australia), Sayri Karp (Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y el Caribe, EULAC, Mexico), Verónica Klipp (Wits University, South África), Astrid Thorn Hillig (Association of European University Presses, France / Europe) y Darío Stukalsky (UNGS, Argentina), que fue el encargado de moderar la misma.
Durante su intervención, Ana Isabel González se refirió en primer lugar al papel actual de la edición universitaria española, presentando las principales áreas de trabajo que abarcan en estos momentos los sellos de los campus españoles: comercialización, prestigio del libro universitario, formación e intercambio científico.
La presencia en ferias internacionales, la relación con bibliotecas, el funcionamiento de la plataforma Unebook.es, los proyectos de acceso abierto, el sello de calidad en edición académica CEA-APQ, los Premios Nacionales de Edición Universitaria, la publicación de la revista Unelibros y la colaboración con grupos de investigación para la elaboración de estudios sobre la edición científica fueron algunos de los proyectos que fueron detallados por la presidenta de la UNE.
Ana Isabel González se refirió, en segundo lugar, al sector editorial en España y al papel que la edición universitaria ocupa en el mismo. Tras ofrecer algunos datos generales y detallar el porcentaje que las traducciones representan dentro del sector así como las lenguas y sectores a los que corresponden las obras traducidas, la presidenta de la UNE ofreció los datos sobre el porcentaje que las traducciones ocupan en la edición universitaria española.
La Convención Internacional de Prensas Universitarias ha celebrado su cuarta edición y lo ha hecho consolidada como uno de los puntos más destacados de la Frankfurter Buchmesse para el intercambio de ideas y reflexión sobre la edición universitaria. Por ella han pasado más de 300 profesionales de la edición académica mundial de más de 22 países.
Veinticinco sellos universitarios
La edición universitaria española, habitual de esta cita desde hace más de veinte años, ha estado representada en esta edición por veinticinco sellos de las siguientes universidades y centros de investigación españoles: Alcalá, Almería, Autónoma de Madrid, Barcelona, Burgos, Cádiz, Francisco de Vitoria, Fundación Universitaria San Pablo CEU, Granada, Islas Baleares, Jaén, Las Palmas de Gran Canaria, UNED, Málaga, Navarra, País Vasco, Santiago de Compostela, Sevilla, Valencia, Zaragoza, Acadèmia Valenciana de la Llengua, Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado, Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y Consello da Cultura Gallega.
Desde el espacio UNE ubicado dentro del pabellón 5.1, el stand C-16 a nombre de Federación de Gremios de Editores de España, estas veinticinco editoriales han buscado comercializar los derechos de un centenar de obras.
La presidenta de la UNE, Ana Isabel González, participará en la Convención Internacional de Prensas Universitaria
Se celebra del 11 al 15 de octubre
La edición universitaria española, habitual de esta cita desde hace más de veinte años, estará representada en esta edición por veinticinco sellos de las siguientes universidades y centros de investigación españoles: Alcalá, Almería, Autónoma de Madrid, Barcelona, Burgos, Cádiz, Francisco de Vitoria, Fundación Universitaria San Pablo CEU, Granada, Islas Baleares, Jaén, Las Palmas de Gran Canaria, UNED, Málaga, Navarra, País Vasco, Santiago de Compostela, Sevilla, Valencia, Zaragoza, Acadèmia Valenciana de la Llengua, Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado, Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y Consello da Cultura Gallega.
Desde el espacio UNE ubicado dentro del pabellón 5.1, el stand C-16 a nombre de Federación de Gremios de Editores de España, estas veinticinco editoriales intentarán comercializar los derechos de un centenar de obras.
Convención Internacional de Prensas Universitarias
Además, la presencia de la UNE se refuerza este año con la participación de la presidenta de la UNE, Ana Isabel González, en la Convención Internacional de Prensas Universitarias que se celebrará el sábado 14 de octubre bajo el título “Traducción: desbloquear nuevos mundos de ideas”.
La presidenta de la UNE compartirá mesa de debate con Sayri Karp (Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y el Caribe, EULAC, Mexico), Kathy Bail (University of New South Wales, Australia) y Verónica Klipp (Wits University, South África). Será moderada por Darío Stukalsky (UNGS, Argentina).
Esta Convención celebra su cuarta edición y lo hace consolidada como uno de los puntos más destacados de la Frankfurter Buchmesse para el intercambio de ideas y reflexión sobre la edición universitaria. Por ella han pasado más de 300 profesionales de la edición académica mundial de más de 22 países.
Foto grupal en la entrega del sello de calidad CEA-APQ
Esta mañana, en la sede de la ANECA en Madrid.
El acto, en el que han intervenido una veintena de oradores, se ha convertido en un reconocimiento a la aportación que este sello tendrá para la difusión y la comunicación de la ciencia en nuestro país.
La UNE anuncia el interés de países de Europa y Latinoamérica en el proyecto.
Los responsables de las 29 colecciones publicadas por editoriales universitarias y científicas españolas, públicas y privadas, que han obtenido el sello de Calidad en Edición Académica-Academic Publishing Quality (CEA-APQ) en su primera convocatoria, han recogido el certificado que acredita la obtención demismo en una ceremonia celebrada esta mañana en la sede de la ANECA en Madrid.
La entrega, a la que han acudido rectores, vicerrectores, editores y directores de las colecciones distinguidas, ha estado presidida por José Arnáez Vadillo, director de la ANECA; Ana Isabel González, presidenta de la UNE; José Ignacio Fernández Vera, director de la FECYT; y Lluís Pastor, responsable de Relaciones Institucionales de la UNE.
El acto, en el que han intervenido una veintena de oradores, se ha convertido en un reconocimiento a la aportación que este sello tendrá para la difusión y la comunicación de la ciencia en nuestro país.
La monografía tiene un gran valor para el avance de la ciencia
Durante su intervención, José Arnáez Vadillo, director de la ANECA, ha señalado que el sello de calidad académica CEA-APQ pone en valor, en primer lugar, el buen trabajo que se realiza en las editoriales universitarias, “detrás de las cuales están las universidades y los equipos rectorales que han decidido seguir publicando a pesar de las dificultades económicas de los últimos años”. Para el director de la ANECA este sello va a ser una referencia de calidad de un formato que en los últimos tiempos empezaba a ser menos valorado por la academia, especialmente por evaluadores y acreditadores de profesorado. “Hay que lanzar la idea de que la monografía tiene un gran valor para el avance de la ciencia, exige un esfuerzo muy importante por parte del investigador y del editor y eso tiene que ser reconocido. En muchos ámbitos el libro sigue siendo imprescindible. Y si este libro viene avalado por un sello de calidad es evidente que tiene que contar mucho en el currículum del autor y en el campo científico que se inserte”, ha subrayado.
Por su parte, José Ignacio Fernández Vera, director de la FECYT ha destacado que la primera convocatoria de este sello abre un horizonte para toda la comunidad de actores que evalúan y reconocen el mérito investigador y para los investigadores y editores que llevaban tiempo reclamando un espacio en los procesos de evaluación del mérito investigador. “El establecimiento de estándares comunes de calidad y procesos de evaluación sistemáticos son absolutamente necesarios para que se produzcan las mejoras en las publicaciones académicas y científicas. Estas actuaciones son necesarias para que nuestra ciencia no solo sea excelente sino que sea comunicada de manera excelente”, ha añadido.
Interés en el proyecto de países de Europa y América
Ana Isabel González, presidenta de la UNE, tras agradecer el apoyo y colaboración que desde el primer momento ANECA y FECYT ofrecieron a la asociación que preside para sacar adelante el proyecto, ha felicitado a las editoriales que han obtenido la certificación porque han logrado demostrar el trabajo científico que vienen realizando, hecho que “abre una vía para poner en valor un medio de difusión de la ciencia que en determinadas áreas es imprescindible”. “Abrir distintos accesos a los profesores para que decidan cómo quieren transferir sus investigaciones a la sociedad es una buena noticia y va en beneficio de la investigación y de la ciencia”, ha destacado.
Lluís Pastor, responsable de Relaciones Institucionales de la UNE, ha subrayado que los principios que han hecho posible la creación y puesta en marcha de este sello han sido fundamentalmente dos: la colaboración entre instituciones y la apuesta por el libro como vehículo de comunicación de la ciencia. “El resultado es que esta iniciativa quiere ser emulada ya en otros países de Latinoamérica y Europa. Colombia, México, Portugal e Italia nos han hecho llegar ya su interés en el proyecto”, ha explicado Pastor, quien no ha querido dejar de recordar la fuerza de la edición universitaria española: “La UNE supone el 30% de la edición académica en España. Somos el primer grupo de edición académica de este país. Era lógico que la UNE abanderara esta iniciativa”.
Colecciones certificadas
El sello es una distinción que en la práctica implica un reconocimiento de la calidad científica y editorial de las 29 colecciones que lo han obtenido, al haber superado favorablemente los requisitos de calidad informativa, política editorial, procesos editoriales, reputación y prestigio que éste exige.
Promovido por la Unión de Editoriales Universitarias Españolas (UNE) y avalado por el Organismo Autónomo Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), tiene como objetivo reconocer las mejores prácticas dentro de la edición universitaria española y convertirse en un signo distintivo que, tanto las agencias de evaluación de la actividad investigadora como la comunidad académica e científica, puedan identificar fácilmente. Pretende igualmente ser una vía para promover y estimular la calidad en la edición académica.
Las veintinueve colecciones que lo han obtenido son las siguientes:
Aldea Global (Coeditada por las universidades Autónoma de Barcelona, Jaume I de Castellón, Pompeu Fabra y Valencia)
Ocho de ellas, han logrado, además, menciones especiales de internacionalidad, que significa la presencia de autores extranjeros en ellas. Se trata de las siguientes:
Instrumenta (Universidad de Barcelona)
Arcadia (Universidad de Castilla-La Mancha)
Ciencias Sociales y Humanidades (Genueve Ediciones, perteneciente al Grupo 9 de Universidades)
Filosofía y Derecho (Marcial Pons, ediciones jurídicas y sociales)
Spal Monografías Arqueología (Universidad de Sevilla)
Desarrollo Territorial (Universitat de València)
Ciencias Sociales (Universidad de Zaragoza)
Humanidades (Universidad de Zaragoza)
Las veintinueve colecciones que han superado con éxito el proceso de evaluación mantendrán el sello y, por tanto, el reconocimiento de su calidad científica y editorial por un periodo de tres años a contar desde la resolución definitiva de la convocatoria, realizada el 27 de julio de 2017.
El entorno de la edición científica está revolucionado. Son tiempos de muchos cambios, tanto en los contenidos como en los formatos y en los modelos de financiación, los cuales han sido provocados por varias causas simultáneas. Todos los implicados en la edición estamos en la búsqueda de pautas de actuación que nos ayuden a reconducir nuestras publicaciones para adaptarlas a las necesidades actuales. Lea el artículo completo en Unelibros Otoño 2014, pág 10
A día de hoy reflexionar sobre el papel desempeñado por la edición universitaria supone poner en valor, una vez más, la enorme trascendencia pública de sus publicaciones. Tanto las universidades españolas como los centros de investigación generan un conocimiento fruto de años de dedicación al estudio de sus científicos. Lea el artículo completo en Unelibros Otoño 2014, pág 11
Al iniciar esta reflexión, me pregunto qué puede aportar la edición universitaria en este tiempo de desarrollo imparable de la web. Uno de los autores más significativos de la filosofía de la web, Luciano Floridi, dice que la revolución de lainfosfera -ese ámbito que en nuestros días ha englobado ya la biosfera-, no es tanto acerca de cómo extendernos los humanos, sino acerca de reinterpretar quiénes somos. Lea el artículo completo en Unelibros Otoño-Invierno 2013, pág. 26.
Juan L. Blanco Valdés, director de Publicaciones de la USC y vocal de la Junta Directiva de la UNE, y Matías Bruera, profesor de Sociología e Historia de las Ideas en la Universidad de Quilmes y responsable de PLUA (Portal del Libro Universitario Argentino), debatieron el pasado 25 de noviembre por espacio de más de hora y media en el fórum "Edición académica y universitaria en la era digital". La mesa redonda tuvo lugar en la Cidade da Cultura de Galicia, Santiago de Compostela, en el seno de Micatlántica, Mercado de las Industrias Culturales Atlánticas, celebrado entre los días 23 a 26 de noviembre y promovido por la Secretaría de Cultura de la República Argentina y la Xunta de Galicia.
Blanco Valdés basó su ponencia en tres ejes: Edición universitaria. Causa y razón; La UNE, historia de un éxito; y La editorial universitaria de Santiago: realizaciones, políticas, proyectos.
Por su parte, Bruera, que se definió como bibliófilo empedernido, poseedor de una biblioteca de más de 12000 libros impresos, inició su ponencia afirmando que el debate libro impreso-libro digital se ha superado, sobre el reconocimiento de su esterilidad. Explicó, en este sentido, que PLUA, con independencia del formato de los libros, tiende a cubrir un necesario espacio de mutua compartición informativa de las universidades argentinas en cuanto a su actividad y producción literaria, intentando poner fin a una estructura de comunicación universitaria en “compartimentos estancos”.
Por otro lado, disposiciones jurídicas muy recientes en Argentina (similares a nuestra Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, de 2011) están incentivando la producción científica, y por ende editorial, de las universidades públicas en acceso abierto. Tal vez, en opinión del ponente, exista por parte de la comunidad investigadora argentina una actitud más positiva de la que puede percibirse en Europa hacia el acceso abierto al conocimiento científico.
Según refirió, las bajas tiradas, los costes de producción, las dificultades logísticas, el incremento de los precios del papel… constituyen, como en Europa, buenas razones materiales para la migración digital, dejando de lado los evidentes réditos de la misma en términos de impacto. En cualquier caso, la preocupación de los editores argentinos, en cuanto productores de contenidos, es llegar a los destinatarios, aumentar el impacto de las investigaciones que publican, fomentar la lectura y, en lo posible, la dinamización y divulgación científica en el más amplio sentido.
Ambos ponentes concluyeron que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa a las editoriales universitarias de uno y otro lado del Atlántico y que, por lo demás, la cohesión que proporciona la unidad idiomática es un valor socio-económico, cultural y científico estratégico, que está en nuestras manos potenciar decididamente con proyectos comunes y de mutuo beneficio.
La industria española del libro, que representa el 1 por 100 del PIB, muestra una serie de carencias que obligan a una urgente revisión y reconversión de áreas fundamentales de la cadena. Así se desprende de la entrevista que la revista Unelibros publica con uno de los mayores especialistas del mundo del libro, editor digital, escritor, lingüista y experto en nuevas tecnologías. José Antonio Millán escribe desde hace años el bloghttp://jamillan.com/librosybitios/, y está activo en Twitter:https://twitter.com/librosybitios
“La verdad es que la edición española está en un momento malo, por el descenso del consumo, los cierres de librerías, las dificultades para entrar en una edición digital competitiva, como consecuencia del IVA, y de los obstáculos que aún están poniendo ciertos autores y agentes literarios…”, afirma José Antonio Millán, antes de desgranar los problemas propios de nuestra industria editorial: “El sector editorial español tiene debilidades estructurales en la distribución y comercialización. Es un sector con unas carencias terribles en el terreno de los datos, de la información: el editor carece de información granular sobre lo que pasa con sus obras, y de esa manera solo puede avanzar a tientas. Pero a nivel de subsectores da la impresión de que ocurre lo mismo: las asociaciones de libreros tienen malos datos, los gremios de editores, también. Esto no se compensa con los comentarios de los lectores que el editor recoja en su sitio en Facebook, ni con que subcontrate a un gabinete de medios para llevar su cuenta de Twitter… Así no se puede seguir, porque las disfunciones del sistema acrecientan los problemas que pueda haber a nivel macroeconómico, y además tienen efectos multiplicadores: pienso en el círculo vicioso sobreproducción editorial / cierres de librerías / crisis del consumo, por ejemplo. Y otras cuestiones pendientes, como el mercado americano, al que hay que considerar más como un área con clientela a la que servir, y menos como un lugar donde enviar los excedentes. O la todavía más pendiente cuestión de editar en inglés, traducciones de la ficción local u obras científico-técnicas…”.
P. Publicaba El País que 7 de los 10 libros más vendidos por Amazon en su primer año en España son autoeditados. ¿Qué lectura deberían hacer los editores tradicionales de estas cifras?
R. La desintermediación en el sector editorial es una recurrente profecía de los tiempos digitales. La cuestión de la autoedición tiene dos caras: desde el punto de vista de los autores, carga sobre ellos una serie de funciones (edición, corrección, maquetación, incluso cubierta) que probablemente no estén preparados para hacer. El resultado pueden ser incontables horas perdidas, tras las muchas dedicadas a la pura escritura, para luego llegar a un resultado muchas veces de poca calidad. Claro, que parte del negocio que hacen editoriales o distribuidoras que acogen proyectos autoeditados puede ser la asesoría en estas tareas, o incluso que el autor se las subcontrate. Otro aspecto que puede interesar a un gran distribuidor/vendedor como Amazon es detectar antes que nadie, y en su propio terreno, qué autores nuevos, autoeditados, tienen posibilidades de entrar en el mainstream, y adelantarse a contratarlos en condiciones “normales”.
Tras la clausura de las III Jornadas – Taller de formación sobre libro electrónico, que organizadas por la UNE y el CSIC se han celebrado los días 6 y 7 de junio, el director de Publicaciones de la Universidad de Santiago de Compostela reflexiona en su blog Fragmentos da Galaxia sobre este encuentro, los temas que en él se suscitaron y la trascendencia del momento actual para el libro universitario. Por su interés, lo reproducimos aquí.
Cambio de paradigma Por Juan L. Blanco Valdés, director de Publicaciones de la Universidad de Santiago de Compostela
Juan L. Blanco Valdés
Las III Jornadas-Taller de Formación sobre Libro Electrónico, organizadas por la UNE, y celebradas los días 6 y 7 de junio de 2013 en el campus madrileño del CSIC, constituyeron un foro de intenso debate y cambio de impresiones entre profesionales, un debate sincero, incluso radical por momentos en cuanto a la diferencia de posiciones y, por lo tanto, alejado de la diplomática, e improductiva, complacencia que suele presidir muchos eventos de esta naturaleza. Además de encontrar viejos amigos y hacer nuevas e interesantes relaciones, uno se empapa de las opiniones y perspectivas ajenas, lo que supone un impagable enriquecimiento en términos de conocimiento técnico. En una encrucijada llena de luces y sombras, de certidumbres relativas y dudas insoslayables, hacemos camino al andar y construimos el futuro con retazos de presente. Que las potencialidades de la producción digital iban a cambiar los fundamentos del mundo editorial conocido era una segura intuición desde hace tiempo. Recuerdo que, hace tal vez cuatro o cinco años, en ocasión de una jornada sobre el presente y el futuro de la edición en Galicia a la que me invitó cierto medio de comunicación, un buen amigo y colega comenzó su intervención mostrando en una diapositiva un grupo de gente que, en el andén de una estación ferroviaria, miraba, expectante, hacia la vía, esperando la llegada del convoy. Hoy, todos nos hemos subido al tren, y, ya más acomodados, ya menos, nos dirigimos inevitablemente hacia un destino común. Quienes sigan esperando en la estación, lo van a tener muy complicado en los años próximos, pues el tiempo perdido en actualización tecnológica es difícilmente recuperable.
En estas magníficas jornadas, que en su tercera convocatoria se van consolidando como una cita anual vivamente esperada por el sector, se pudo oír la voz de todos los actores de un complejo proceso: teóricos de la edición; tecnólogos e informáticos; editores, libreros y bibliotecarios; gestores, expertos de la información y evaluadores de la actividad científica editorial; responsables de entidades colectivas y especialistas en propiedad intelectual; agregadores de contenidos digitales... aportaron su experiencia y su propia perspectiva, permitiendo construir un discurso poliédrico que, en mi opinión, lejos de mostrarse anárquico y deslavazado, se asienta en pilares sólidos y perfectamente definidos. Adelanto un elenco de mis conclusiones de estas jornadas.
· Se está configurando un medio substantivamente distinto al libro impreso. Superar la estéril y facilona convicción de que el libro digital es un mero sustituto del libro impreso es comenzar a querer entender lo que realmente está ocurriendo a nuestro alrededor: el libro digital es un medio diferente, que define, por una parte, nuevas improntas memorísticas, de comportamiento lector y de interacción y recuperación de la información, y, por otra, políticas y estrategias adaptadas a una genética, producción, difusión y comercialización editorial diferentes a la del libro tangible.
· La edición universitaria está liderando buena parte de la mutación digital. La responsabilidad de los editores universitarios es especialmente trascendente, pues en ningún otro sector de la edición la potencialidad de la comunicación digital adquiere un alcance y consecuencias comparables. Cooperación multidireccional y fluidez en los flujos de trabajo entre todas las partes implicadas; desarrollo de nuevas formas de inteligencia empresarial; expansión internacional y detección de nuevos nichos de demanda son las acciones principales que tenemos que liderar los editores, en mi opinión, el núcleo duro del proceso, pues todos los otros actores son sufragáneos de nuestra posición y de esta va a depender la eficiencia de las políticas tecnológicas, de difusión y comercialización de los productos digitales.
· Es imperioso deshacerse de las viejas inercias e incorporar soluciones nuevas a problemas nuevos, imaginación frente a resistencia, innovación frente a inmovilismo. En la medida en que el discurso del editor universitario sea sólido y fundamentado, menores serán las reluctancias y escrúpulos de los gestores y políticos en relación a soluciones que, por regla general, incorporan además enormes ahorros de recursos financieros.
· Conciliación inteligente de rutas digitales: comercialización y acceso abierto. El retorno legítimo de inversión en librerías y distribuidoras digitales y el apoyo a la socialización del conocimiento en repositorios de acceso abierto no tienen por qué ser caminos excluyentes.
· Adaptación constante a los cambios del medio en todos los aspectos: legitimidad y respeto a la voluntad de los autores y a los cambios eventuales en materia de propiedad intelectual; necesidades y hábitos de consulta, acceso, compra o lectura del usuario; estructura de la editorial y capacidad de implementación de proyectos; softwares permanentemente actualizados y nuevas soluciones tecnológicas.
· Definición de una política eficiente de metadatos y revisión permanente de la misma.
· Dinamización de un nuevo discurso basado en fórmulas alternativas a los factores de impacto tradicionales (y ligados a intereses financieros concretos), como únicos elementos métricos de la calidad de la edición y la investigación.
Somos una generación privilegiada. Siento, nada más y nada menos, que vivimos un cambio de paradigma. Es más, lo estamos haciendo posible. Al igual que Gutenberg destiló saberes y habilidades previas y, aprovechando con inteligencia los avances técnicos de su tiempo, fundió el molde de un soporte comunicativo nuevo y revolucionario, así nosotros, casi seiscientos años después, ponemos toda nuestra experiencia y conocimiento en construir un bastidor diferente en el que seguir acomodando la expresión de la cultura, de la ciencia, de la información. Pero solución de continuidad no implica renuncia a los orígenes. Desde el grato recuerdo de laEnciclopedia Álvarez y la pizarra y el pizarrín con los que comencé mi periplo escolar, me reitero en una pasión, tan cierta como reconfortante: mi amor a los libros sigue incólume. Supongo que en esto me parezco a Gutenberg.
Asistentes a las III Jornadas - Taller de formación sobre libro electrónico / R.B.
Se clausuran las III Jornadas - Taller de formación sobre libro electrónico, organizadas por la UNE y el CSIC
Ciento cuarenta asistentes, entre editores universitarios, institucionales y bibliotecarios, han asistido a las III Jornadas – Taller de formación sobre libro electrónico que, organizadas por la UNE y el CSIC, se han celebrado los días 6 y 7 de junio en el Instituto de Química-Física Rocasolano del CSIC (Serrano, 119).
El presidente de la UNE, Lluís Pastor, ha señalado que esta tercera edición ha puesto de manifiesto el valor de la propia Unión de Editoriales Universitarias Españolas como organización impulsora de la edición digital entre sus 66 asociados (universidades y centros de investigación españoles): “Gracias a la UNE, los 66 asociados, y otros editores y bibliotecarios que están aquí con nosotros, van avanzando en el mundo digital con paso firme y teniendo en cuenta cuestiones fundamentales: índice de impacto, mejora de la calidad enfocada a los grandes mercados globales, vinculación de editores universitarios y bibliotecas, derechos de autor y tendencias para los próximos años”, ha subrayado.
Para Pastor, los temas que se han suscitado este año, “muchos y muy distintos a los de ediciones anteriores”, reflejan que “realmente avanzamos”. “Las jornadas son una ayuda para todos nosotros. Lo digo como editor, vengo aquí y salgo reforzado”, ha comentado.
Las opiniones de los editores asistentes consultados por Prensa UNE han coincidido con la de su presidente. Remedios Pérez, responsable de la Editorial de la Universidad Politécnica de Valencia, sintetizaba el sentir general remarcando la evolución desde el primer encuentro: “Hemos consolidado ya muchos aspectos que en un primer momento se estaban meditando pero que ahora ya los tenemos asentados. Nos falta encontrar soluciones, dar respuestas, pero es una evolución muy positiva”, ha resaltado.
El programa de trabajo de estas III Jornadas- Taller de formación sobre libro electrónico, que ha dirigido Maribel Cabrera, directora de Editorial Universidad de Granada, se ha articulado en torno a siete cuestiones que los editores universitarios consideran prioritarias en este momento: tendencias y evolución de los libros electrónicos universitarios; aplicaciones, fronteras, ventajas y posibilidades de los libros enriquecidos; editoriales universitarias bibliotecas y libro digital; revistas electrónicas; desafíos de la propiedad intelectual en el ámbito digital; nuevas tendencias en plataformas agregadoras; e índices de impacto. Quince expertos en las diferentes materias han sido los encargados de trasladar la información durante estas dos jornadas. Los powerpoint de las ponencias están ya disponibles en la web de la UNE
Emilio Delgado López-Cózar (dcha) y Daniel Torres Salinas
La UNE y el CSIC han organizado las III Jornadas - Taller de formación sobre libro electrónico. Ante esta cita, Emilio Delgado López-Cózar y Daniel Torres Salinas, investigadores del Grupo de Investigación EC3, miembros de la empresa spin-off EC3metrics de la Universidad de Granada y ponentes del curso, responden en esta entrevista a algunas preguntas sobre uno de los temas que se abordará en los próximos dos días: calidad de la edición universitaria y su evaluación.
P. Cuando hablamos de calidad de una publicación (libro o revista) universitaria ¿de qué estamos hablando?
R. La calidad de una publicación científica es algo fácil de percibir pero difícil de medir. Cualquier científico competente en su ámbito de conocimiento puede distinguir las buenas y malas publicaciones así como clasificar a unas como mejores que otras. El problema surge cuando tratamos de convertir esas percepciones subjetivas en indicadores objetivos y cuando se intenta precisar en qué consiste la calidad.
Las publicaciones como todo producto de una actividad humana pueden estar mejor o peor hechas lo que significa que pueden ser juzgadas desde la perspectiva de cómo están elaboradas (ajuste a determinados criterios) o desde la perspectiva de su mayor o menor valía como producto (incidencia y repercusión). Por tanto, la calidad de una publicación científica posee varias dimensiones que no deben mezclarse entre sí.
La primera dimensión se refiere a lo que podemos denominar calidad editorial. Esta posee tres facetas. La calidad informativa como medios de comunicación científica, que afecta tanto a la presentación material como a la forma de transmitir el mensaje científico. La calidad informativa de una publicación pasa por el exacto cumplimiento de las normas nacionales e internacionales de edición científica. La calidad del proceso editorial que transcurre desde que un libro o un artículo entran en una editorial o en la redacción de una revista hasta que son publicados. Si los mecanismos y filtros de selección y evaluación, por una parte, y los de edición y publicación, por otra, son múltiples y de calidad, el producto resultante también lo será. Desde esta perspectiva el empleo de un riguroso sistema de selección y evaluación de originales -el conocido como arbitraje científico (revisión por pares / peer review)- ha sido y todavía debe ser considerado como el eje fundamental de la publicación científica válida y de calidad. La calidad de losequipos científicos (revisores, consejos editoriales y científicos) y editoriales (editor profesional) que aseguran que todo el proceso se cumpla eficientemente.
La segunda dimensión tiene que ver con la calidad de los contenidos. Es la calidad intrínseca de una publicación científica que depende de su grado de originalidad, novedad, rigor metodológico y relevancia y que solo puede ser juzgada por los propios científicos.
La tercera dimensión se refiere a la calidad en el nivel de difusión y accesibilidad que alcanza una publicación. La difusión de una publicación debe entenderse como la capacidad que ésta tiene de ser visible (bases de datos, repertorios, Internet/Google Scholar) y accesible (Biblioteca / Librería / Internet) para la comunidad científica a la que se dirige.
La cuarta dimensión alude a la calidad entendida como repercusión científica, medida a través de los recuentos de citas (el impacto). Cuando un científico cita un trabajo anterior lo que formalmente hace es reconocer la utilidad que ha tenido dicho trabajo en la confección del suyo propio y, por ende, es un indicador de influencia. Si se acepta esta premisa los trabajos más citados tienen una influencia mayor en las actividades investigadoras que los que tienen menos citas.
Y hay una última dimensión que es la calidad entendida como reputación o prestigio, esto es la calidad socialmente determinada por la propia comunidad científica que fija el renombre, buen crédito, ascendencia, autoridad de una publicación.
P. La calidad de una monografía y de una revista (universitarias ambas) ¿deben medirse de la misma manera?
R. Pueden medirse del mismo modo, dado que las dimensiones que determinan la calidad de un libro o un artículo publicado en una revista en tanto que publicaciones científicas son las mismas. La selección de un artículo para una revista o de un libro en una editorial debieran regirse por los mismos criterios (originalidad, rigor, relevancia) y ser llevada a cabo por expertos en la materia (científicos competentes y honestos); su impacto científico podrá ser medido a través de recuentos de citas; su difusión a través de su presencia en bases de datos, bibliotecas o Internet; sus contenidos a través de la propia opinión de los pares. Lo que es diferente son las herramientas para efectuar la evaluación. Mientras que para los artículos de revistas se han ideado y confeccionado muchas herramientas, para los libros apenas si existen.
P. La calidad es un proceso que debe seguirse ¿antes de la publicación de una monografía o revista o después?
R. Como ya hemos sugerido en anteriores preguntas el control de calidad debe realizarse antes y a lo largo del proceso de producción de la publicación. A posteriori podremos determinar la valía del producto como resultado y sus consecuencias científicas.
P. ¿Hay un modelo universal que asegure la calidad científica de un libro?
R. Ningún sistema puede asegurar de forma absoluta la calidad científica de un libro. Sin embargo, sí podemos decir cual es el modelo universal que tiende a propiciar la publicación de libros o revistas de calidad: el arbitraje científico (revisión por pares), el instrumento de certificación o canonización del conocimiento del que se vale la comunidad científica desde el siglo XVII. El ethos científico exige que los hallazgos científicos para merecer dicho nombre deban ser contrastados y verificados por otros científicos. Es por lo que si en el proceso de publicación de un libro se aplica un estricto sistema de evaluación de la calidad de su contenido por parte de especialistas tendremos si no la seguridad si, al menos, la señal de que se han respetado las convenciones del método científico. El arbitraje científico no asegura la calidad pero la favorece. Al igual que la democracia es el sistema menos malo de gobierno: funciona pero deja a mucha gente insatisfecha. Y nunca debemos olvidar que es un proceso humano, sujeto a abusos y errores.
P. ¿Y de una revista?
R. La respuesta es formalmente la misma que para los libros. Sin embargo, en el caso de las revistas conviene introducir una matización importante que tiene ver con los distintos campos de conocimiento y sus diferentes paradigmas respecto a lo que es la investigación, a como esta se practica y debe evaluarse. Mientras que en los campos científico tecnológicos existe un amplio consenso respecto de lo que es la calidad de una revista, en los ámbitos humanísticos y de buena parte de las ciencias sociales existen abiertas discrepancias. En las ciencias naturales y experimentales la evaluación por pares es un sistema indiscutido y aplicado sistemáticamente y es el impacto de las publicaciones medido a partir de los recuentos de citas el indicio definitivo sobre la calidad de una revista. En cambio, en Humanidades y en buena parte de las Ciencias Sociales, la evaluación por pares está lejos de ser moneda de uso corriente y las citas no son aceptadas como patrón de medida.
R. Estamos de acuerdo con dicha apreciación, porque a día de hoy la propia comunidad científica española tiene sus dudas respecto de la aplicación rigurosa y efectiva de los estándares de publicación científica en las editoriales universitarias y, muy especialmente la aplicación sistemática y metódica de la revisión por pares. Asimismo, existe la sospecha de una persistente endogamia en los circuitos de publicación universitarios dominados por los poderes académicos locales que impiden que hagan realidad los principios sobre los que se edifica la ciencia: la evaluación permanente, la auditoría externa, la transparencia, la competencia científica y el universalismo. Y no basta con declaraciones formales (muchas revistas y editoriales declaran seguir los estándares de publicación científica) sino que es necesario que lo proclamado se cumpla efectivamente. Solo cuando las editoriales universitarias apliquen rutinariamente las normas del ethos científico, la comunidad científica no tendrá necesidad de solicitar “sellos de calidad” específicos. En este sentido, creemos que no hay mejor sello que el que otorga la propia comunidad científica. P. Cuáles son, a su juicio, las diferencias más significativas entre las publicaciones universitarias españolas y las publicaciones de los países anglosajones que poseen un gran prestigio en el sector editorial universitario?
R. Es llamativa su pregunta, porque ya parte de un axioma que parece un hecho indiscutido: el ganado y asentado prestigio de las editoriales de países anglosajones. Son varias las razones que explican esta situación. No cabe duda que la primera tiene que ver con el hecho de que el centro de avance científico mundial se encuentra en dichos países y no en el nuestro, por desgracia. Evidentemente donde se genera la mejor ciencia suele publicarse, también, la mejor ciencia. En segundo lugar, porque las normas del método y la publicación científica están en su ADN, entre otras razones, porque es en estas comunidades donde se han gestado. En tercer lugar, por la enorme competencia que existe para publicar en editoriales y revistas anglosajonas. Esta dura competencia hace que en dichos medios aparezcan los mejores trabajos de investigación. Y a partir de ahí se genera una suerte de efecto Mateo de consecuencias muy previsibles: el prestigio y reputación de dichas editoriales y revistas se mantiene por sí mismo porque por sí solo es capaz de atraer a los mejores autores y trabajos. Entran en lo que se puede denominar un círculo virtuoso. Las editoriales afincadas en la periferia científica, más o menos próxima, a ese centro tienen que contentarse, las más de las veces, con publicar lo que no quieren o no pueden publicar las anglosajonas. Por el contrario, las editoriales universitarias españolas caen en lo que podemos llamar el círculo vicioso: sin capacidad para atraer buenos trabajos y autores, carentes de originales, con escasa visibilidad y con menguada profesionalidad en la gestión editorial (sobre todo en las revistas), malviven. La política de evaluación del rendimiento investigador en España actúa, por último, como descabello final: valora por encima de todo la publicación en los medios anglosajones por encima de los nacionales con lo que hace muy difícil que las publicaciones universitarias españolas puedan salir de ese círculo vicioso, donde es fácil entrar y difícil salir.
P. ¿En qué situación se encuentran, a su juicio, las publicaciones de las universidades españolas (monografías y revistas) en el momento actual?
R. Es difícil dar una respuesta general a esta pregunta, pues la realidad de las monografías y las revistas es distinta y posee distingo grado de complejidad. Es por lo que es seguro que un diagnóstico de este tipo puede ser injusto. Si nos centramos en las revistas creemos que no gozan de muy buena salud científica. Por varias razones: existen demasiadas revistas (800 títulos aproximadamente, lo que representa el 40% de las revistas editadas en España) y demasiado pequeñas (el promedio de artículos publicados por año es de 15), sobreviven con dificultad pues no se publican regularmente (sólo el 50% ha sido capaz de publicarse sin interrupciones en los últimos cinco años), formalmente han mejorado mucho, son invisibles (de las 200 revistas indizadas en la Web of Science sólo una decena son editadas por editoriales universitarias) y, por último, son poco relevantes (muy pocas son las que figuran en los distintos rankings de impacto como las de mayor influencia, salvo en algunos especialidades de las Humanidades). Por otra parte, la situación la financiera no es muy boyante, lo cual no es una novedad vista la situación general del país.
El mundo de las monografías es bastante más complejo. Pues en el conviven varios circuitos y mercados muy diferentes entre sí. En primer lugar, el libro con finalidades educativas, material didáctico para la enseñanza, un sector estratégico para las editoriales universitarias y no explotado suficientemente. Las editoriales universitarias ocupan un espacio privilegiado muy cerca de los potenciales autores (profesores) y lectores (estudiantes) que debe ser aprovechado y que ofrece unas oportunidades de negocio inexploradas. El libro científico universitario, destinado a un mercado muy especializado se ha focalizado fundamentalmente a los campos de las Humanidades y Ciencias Sociales; Nada rentable económicamente carece de reconocimiento académico por las dudas surgidas respecto a la aplicación efectiva de filtros científicos rigurosos. Es un sector que debe ser repensado. El libro divulgativo que tiene un papel marginal dentro de las editoriales universitarias es un sector difícil por sí mismo.
P. ¿La edición universitaria española necesita una reconversión?
R. Sí, sin duda. Los cambios se impondrán se quiera o no, tanto por la permanente metamorfosis tecnológica en la que vivimos como por la crisis económica que atraviesa nuestro país, situación que no es coyuntural. Estamos, por tanto, ante el mejor momento para precipitar los cambios y adoptar un nuevo modelo que pasa por dos frentes. Una inmersión absoluta en el entorno digital y electrónico. Un aprovechamiento eficiente de los fondos públicos que utilizan las editoriales universitarias. La eficiencia debe formar parte del lenguaje del editor universitario. Creemos que el medio digital es la mejor vía para conseguirla-. En cualquier caso ese es el camino: no hay otro. Y nunca olvidemos que nada es gratis, todo cuesta.
P. Internet y las nuevas tecnologías ¿han cambiado la manera de medir la calidad de las publicaciones universitarias?
R. Sin entrar en matices, la respuesta es clara: no han cambiado. La evaluación por pares basada en el juicio de los expertos y el impacto científico medido a través de los recuentos de citas siguen siendo el pilar central de los sistemas de evaluación.
Lo que sí ha supuesto la llegada de Internet es el enriquecimiento de los criterios y métodos de evaluación junto a la aparición de nuevas herramientas. En tres ámbitos ha actuado. En primer lugar, mejorando el proceso de evaluación por pares: permite la evaluación directa, simultánea y en vivo; todo se hace más rápido y más cómodo; y con una transparencia absoluta (todo se ve o se puede ver depende del modelo que adopte una revista o una editorial). En segundo lugar, ha incorporado nuevas herramientas y sistemas de medición: Google Scholar y sus productos derivados serían un buen ejemplo (Google Scholar Citations, Google Scholar Metrics). Y en tercer lugar, han dado lugar a un conjunto de indicadores que son conocidos como altmetrics que hacen posible la medición objetiva del uso (visitas, descargas), y de las relaciones científicas surgidas al calor de las redes sociales (comentar, compartir, valorar). De momento, estamos indagando sobre qué significan y qué aplicaciones pueden tener
Conviene, por último, recordar que la ciencia suele ser muy conservadora y no cambia sus paradigmas de la noche a la mañana. Alcanzar el consenso en los sistemas de evaluación del rendimiento de las revistas ha llevado mucho tiempo en muchas disciplinas (ciencias naturales y experimentales) y en algunas ni siquiera se ha alcanzado como cambiarse radicalmente.
P. La aparición del libro electrónico ¿está cambiando la forma de medir la calidad de una obra?
R. Como ya hemos señalado anteriormente los parámetros fundamentales para valorar la calidad de un libro electrónico y uno en papel siguen siendo los mismos. Pero el medio electrónico permite por su propia naturaleza medir objetivamente el impacto y el uso, no sólo a través de las citas, sino de un sinfín de indicadores (visitas, descargas, consultas, lecturas, ventas, comentarios, valoraciones, etc…). Y, desde luego, el libro electrónico supone una agilización y mejorar en los procesos evaluación y producción editorial notables.
P. ¿Está cambiando el concepto de calidad científica en la era digital, de Internet, del ebook ..?
R. El concepto de calidad científica de una publicación sigue siendo el mismo y está compuesto de las mismas dimensiones que se desgranaron en la primera pregunta. El cambio en los soportes no afecta al cambio de criterios. Obviamente, lo que sí hace es enriquecer los procedimientos y herramientas de evaluación y añadir nuevos indicadores, normalmente de carácter cuantitativo, que objetivan la medición. A fuer de ser reiterativos, en lo sustancial el cambio en los medios no lleva aparejado un cambio en los mensajes.
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