Veinticuatro editoriales concurren a la totalidad de premios
Jurado Premios UNE 2011. Foto. Rosa de Bustos
La Unión de Editoriales Universitarias Españolas ha recibido 108 candidaturas a los XV Premios Nacionales de Edición Universitaria.
Estas obras esperan ser reconocidos por un jurado independiente, que se
reunirá el próximo mes de septiembre, como las mejores obras
publicadas por las editoriales universitarias este año.
Los Premios se conceden en diez modalidades distintas. Por un
lado se premia la mejor monografía en cada una de las cuatro grandes
área de conocimiento, es decir, Ciencias Humanas y Sociales, Ciencias
Experimentales y de Tecnologías, Ciencias de la Salud y Ciencias
Jurídicas y Económicas. Por otro lado, se reconoce la mejor edición
digital y multimedia, la mejor colección y la mejor traducción. Y se
distingue también la colaboración editorial premiando la mejor coedición
con una editorial privada y la mejor coedición interuniversitaria.
Veinticuatro editoriales
Las 108 obras que esperan ser premiadas han sido presentadas por las
editoriales de las universidades Autónoma de Madrid, Cantabria,
Castilla-La Mancha, Córdoba, Deusto, Huelva, Jaume I, Las Palmas de Gran
Canaria, Murcia , Oviedo, Politècnica de Catalunya, Politécnica de
Valencia, Pontificia de Salamanca, Salamanca, Santiago de Compostela,
Sevilla, UNED, València y Zaragoza. Y los siguientes centros de
investigación: Academia Valènciana de la Llengua, Centro de Estudios
Políticos y Constitucionales, Centro de Investigaciones Sociológicas
(CIS), Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y Real
Academia de la Lengua Vasca.
La UNE continúa así su labor de hacer visible la relevancia del libro
universitario español, que representa el 6 por 100 de los títulos que
se editan en nuestro país, con un galardón que celebra su décima quinta
convocatoria.
Los libros de Joaquín Costa, Unamuno, Miguel Hernández y Nicanor
Parra, los más vendidos en la caseta de las editoriales universitarias
españolas
Las editoriales universitarias españolas han vendido un 17 por 100
menos que el año pasado en la Feria del Libro de Madrid, según datos de
la Unión de Editoriales Universitarias Españolas (UNE), asociación que
cada año pone a la venta los libros de las universidades y centros de
investigación españoles en una única caseta.
Comparados los datos de la edición universitaria con los generales de
la Feria, se observa que la bajada sufrida por el libro universitario
es ligeramente menor a la experimentada por la muestra en su conjunto
que, según los datos facilitados por la organización y publicados por
los medios de comunicación, ha sido del 19 por 100.
Las 48 editoriales universitarias y científicas que han expuesto sus
obras en la caseta de la UNE han mostrado el mismo número de título
que el año pasado, más de ochocientos (810). De ellos, se han comprado
un total de 160 ejemplares.
“La sociedad de la información va a encontrar a los editores
universitarios en la vanguardia de los cambios, no en la retaguardia”.
Con estas palabras, Lluís Pastor, director general de Editorial UOC y
responsable de formación de la Unión de Editoriales Universitarias
Españolas (UNE), ha explicado el sentido y finalidad de las II Jornadas-Taller de formación sobre libro electrónico,
que durante dos días han reunido en Madrid a 125 editores
universitarios (en su gran mayoría), editores privados y bibliotecarios.
Para Pastor, los editores universitarios se están convirtiendo en
“acelerador” de los cambios en el sector del libro, “un sector maduro en
el que los editores creen que tienen mucho que perder y poco que
ganar”. En este sentido, ha afirmado que “los editores universitarios
somos los menos cobardes en un sector poco valiente”.
El director general de Editorial UOC ha señalado al término de estas
jornadas que la edición universitaria no encuentra frenos legales ni
tecnológicos para el desarrollo del libro digital y ha insistido en que
la UNE mira la realidad “con los ojos bien abiertos” porque hay una
voluntad decidida para que los editores universitarios “seamos unos
editores del siglo XXI”.
Convencido de que, en el caso de la edición universitaria, el libro
digital va a “jubilar” al libro en papel, ha apuntado la necesidad de
vigilar los usos de los lectores de las obras universitarias
–estudiantes, profesores e investigadores- y aprender de esos hábitos
para proceder a realizar los cambios y mejoras digitales. “Ahora son
pocos los que compran ebooks pero en muy pocos años van a ser todos.
Porque como nos han dicho los expertos, en España solemos entrar con
retraso en algunos cambios de paradigma relacionados con la sociedad de
la información pero cuando entramos lo hacemos de un modo decidido”, ha
subrayado.
Estas II Jornadas-Taller de formación sobre libro electrónico han
sido organizadas por la UNE y el CSIC. Se han celebrado ayer y hoy en el
Instituto de Química-Física Rocasolano del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas y por ellas han pasado varios expertos que
han hablado sobre procesos de edición tradicionales versus digitales,
publicaciones académicas en abierto, derechos de autor digitales, la
nueva gestión del ISBN, nuevas tendencias en plataformas agregadoras,
libros digitales en Dilve y los nuevos sistemas de difusión del libro en
redes sociales, entre otros temas.
La UNE realizó una serie de entrevistas en los días previos a algunos
de los ponentes, que pueden consultarse en la página web de la
asociación:
Un
total de 112 alumnos ha respondido a la convocatoria de las II
Jornadas –Taller de formación sobre libro electrónico que, organizadas
por la UNE y el CSIC, van a celebrarse mañana y pasado en Madrid.
Son, en su gran mayoría, editores universitarios y privados y asiste
también un numeroso grupo de bibliotecarios.
Durante estos dos días se trabajará con algunos de los temas de más
interés para los editores en estos momentos: procesos de edición
tradicionales versus digitales, publicaciones académicas en abierto,
derechos de autor digitales, la nueva gestión del ISBN, nuevas
tendencias en plataformas agregadoras, libros digitales en Dilve y los
nuevos sistemas de difusión del libro en redes sociales.
Un grupo numeroso de expertos impartirá las distintas conferencias
que se han organizado en torno a estos temas: Josep Rivera (ingeniero
en telecomunicaciones y responsable de desarrollo de negocio en el
departamento de Tecnología Educativa de la Universitat Oberta de
Catalunya); Albert Juhé (ingeniero informático e IT Manager en Omaonk,
diseño y programación web, comercio electrónico y proyectos
editoriales); Tomás Baiget (director de la revista El profesional de la
información); Lluís Rius (director de publicaciones en Internet en la
Universitat Oberta de Catalunya); Ángel García Vidal (doctor en Derecho
por la Universidad de Bolonia. Director de la revista Actas de Derecho
Industrial y Derecho de autor); Ernest Abadal (decano de la Facultat de
Biblioteconomia i Documentació de la UB y miembro de diversos consejos
editoriales de revistas científicas); Jesús Peraita (director de
DILVE); Miguel Jiménez (director de la Agencia del ISBN); Javier
Velilla (socio director de Comuniza. Responsable académico de la
especialización Gestión de Empresas en un entorno digital de la
Business School de la Universitat Oberta de Catalunya); y Ramón
Rodríguez (doctor en Biología, científico titular del CSIC. Desde 2009,
responsable del Servicio de Edición Electrónica del Departamento de
Publicaciones CSIC).
Inauguración
Se celebrarán en el Instituto de Química-Física Rocasolano del CSIC
(Serrano, 119). José Ramón Urquijo Goitia, vicepresidente de
organización institucional y relaciones institucionales del CSIC,
Francisco Fernández Beltrán, presidente de la Unión de Editoriales
Universitarias Españolas, y Lluís Pastor, director general de Editorial
UOC y responsable de formación de la UNE, serán los encargados de
inaugurarlas, mañana 7 de junio, a las 09:30h.
P. En su opinión ¿cuáles son las necesidades más apremiantes de nuestro país en cuanto a la edición digital?
R. En estos momentos la principal cuestión es que las editoriales
tomen conciencia del cambio que se está produciendo e inviertan en su
fondo editorial para hacer frente a la edición digital.
P. Si nos comparamos con otros países, ¿en qué lugar estamos?
R. La verdad es que no tengo suficientes datos para valorar como se
encuentran otros países. Lo que utilizo para saber en qué lugar estamos
es el medidor tecnológico, o sea, a qué distancia tecnológica nos
encontramos de la edición digital actual que se lleva a cabo en grandes
editoriales o empresas, como O’Reilly o Apple.
P. ¿Qué países están siendo punteros?
R. Estados Unidos es un país que siempre ha invertido en tecnología e
I+D y el sector editorial no es menos. Empresas como las citadas
O’Reilly, Apple, Amazon … han apostado fuerte por la edición digital.
P. El mundo editorial es muy amplio. ¿Qué sector es el que ha avanzado más en edición digital en nuestro país?
R. Creo que en las universidades es donde se ha apostado mas por la
tecnología editorial, pero la falta de inversiones ha frenado su
evolución.
P. ¿Cuál es el más rezagado?
R. Creo que no hay un sector que destaque por encima de los otros.
P. ¿La crisis ha
paralizado el desarrollo de la edición electrónica en nuestro país o
está siendo un revulsivo para la creatividad?
R. La crisis ha paralizado inicialmente el desarrollo de la edición
electrónica pero la tecnología sigue avanzando, las editoriales se están
empezando a dar cuenta de que si no evolucionan puede ser demasiado
tarde y se ven obligadas a invertir.
P. El editor digital ¿es una nueva profesión o es el editor de siempre actualizado?
R. No es una nueva profesión, es un editor actualizado con una mente
mucho más abierta y atento a todas las novedades y cambios del sector.
P. Alguien que quiere convertirse en editor en este momento debe estar formado necesariamente en…
R. Sistemas de gestión documental, formatos de edición y con un
perfil creativo y de investigación. Hay muchas herramientas y muchas
maneras de trabajar.
P. En el momento actual, la edición universitaria…
R. Las universidades están sufriendo muchos recortes. La edición digital de contenidos puede reducir costes de producción.
P. Para usted el libro digital…
R. No es un libro, es un formato nuevo de lectura que nos tiene que
permitir ir más allá de la lectura como la conocemos actualmente. Nos
tiene que permitir interactuar, oír, compartir, ver… El libro digital es
otra forma de leer y aprender.
La UNE y el CSIC han organizado las II Jornadas-Taller de formación sobre libro electrónico para los próximos días 7 y 8 de junio.
Con motivo de este encuentro, el responsable de desarrollo de negocio
en el departamento de Tecnología Educativa de la Universitat Oberta de
Catalunya, ponente del curso, responde en esta entrevista a una serie de
cuestiones sobre la edición digital.
P. ¿La tecnología sigue siendo un reto para la edición y el mundo del libro universitario?
R. La tecnología propicia un cambio, al menos en tres vertientes.
Primero, modificando las fórmulas de consumo. Efectivamente, los libros
de tinta electrónica y de “tablets” añaden multimedia, portabilidad e
interacción a la experiencia de lectura. Por otro lado, la distribución
se diversifica y se fragmenta ya que aparecen nuevos canales que
complican la producción y la logística. Finalmente cambia los modelos y
costes de producción. El encaje de las empresas editoriales en este
nuevo escenario no se ha completado todavía.
P. ¿Se le ha perdido ya el miedo inicial o aún causa desconfianza?
R. Más que miedo, se tendría que hablar de desconcierto. Nadie sabe
cuál será el mapa de tecnologías, proveedores y canales de distribución
que existirá en el futuro. Es normal que los editores no acaben de hacer
apuestas fuertes.
P. ¿Cómo está siendo en su opinión la convivencia del modelo de edición tradicional con el proceso digital?
R. El proceso de edición tradicional sigue siendo el predominante y
se intenta adaptar el nuevo a los usos antiguos. Usualmente los
resultados no son todo lo buenos que cabía esperar y además se
desaprovechan las posibilidades de los nuevos medios.
P. ¿Compiten el libro en papel y el ebook o se complementan?
R. La irrupción de la edición digital fragmenta lo que hasta ahora
era un canal único: la edición en papel. Ambas canales son generalmente
excluyentes. No es cierto que se pueda reproducir estrategias de
descremado similares a las llevadas a cabo con los volúmenes de tapa
dura y blanda: a partir de ahora hay lectores de papel y lectores en
electrónico. A consecuencia de ello muchos costes editoriales se
multiplican, cosa que obliga a las editoriales a ser muy cuidadosas con
el diseño de sus procesos productivos.
P. ¿Qué avances más significativos destacaría usted que se han producido en la edición universitaria y científica?
R. Definitivamente se ha empezado a ensayar con diferentes licencias,
formatos y canales de distribución, cosa que favorece la difusión del
conocimiento.
P. Se habla de que la tecnología cambia el modelo de negocio. ¿Qué características tiene ese nuevo modelo?
R. La tecnología afecta a la publicación al menos de tres formas diferentes.
P. La Ley de la Ciencia obliga a publicar en abierto. ¿Condiciona esta normativa el modelo de negocio?
R. La licencia de publicación afecta se quiera o no al modelo de
negocio. Normalmente se diseña primero el sistema y luego se elige una
licencia u otra en función de la estrategia adoptada. Pero si la ley
obliga a un cambio de licencia el proceso tendrá que ser inverso: será
necesario encontrar un modelo de negocio que permita la sostenibilidad
de las actuales estructuras bajo este cambio legislativo.
P. ¿Todo el conocimiento científico debe publicarse en abierto?
R. Sin duda la publicación en abierto ayuda a la difusión y a la
posibilidad que otros investigadores contrasten la información que
contiene la obra. Pero ese no es siempre el principal objetivo de la
difusión científica. Si se pretende sencillamente generar beneficios
económicos tal vez se ha de considerar una licencia tradicional,
igualmente legítima.
P. ¿Bajo qué licencia?
R. Cada modelo de negocio ha de seleccionar el tipo de licencia que
asegure su sostenibilidad a largo plazo y al mismo tiempo maximice los
beneficios, ya sean estos económicos o de otro tipo. Para ello es
fundamental tener en cuenta el incentivo del autor así como la capacidad
de atraer a la audiencia.
P. ¿Algún ejemplo?
R. Amazon o Apple juegan la baza de ser sistemas cerrados que atraen
al consumidor gracias a una gran experiencia de usuario. Al mismo tiempo
el autor se beneficia de un gran mercado potencial así como de un
margen sobre la venta similar al de la edición tradicional.
P. ¿Y otro modelo?
P. La estrategia de la editorial O’Reilly es muy diferente. Los
autores acuden al sello atraídos por su prestigio y aceptan distribuir
sus obras de forma gratuita. Ambos factores hacen que la audiencia sea
muy numerosa. La editorial organiza congresos y cursos que cuentan con
la participación de los autores y que se benefician de la atención
generada. Una licencia abierta que asegure la atribución al autor parece
la más adecuada.
P. En definitiva
R. Hay que seleccionar la licencia de distribución atendiendo a los objetivos que nos hemos trazado.
P. ¿Los ebooks traen nuevos lectores al conocimiento científico y universitario?
R. Los “tablets” y los libros de tinta electrónica abren
posibilidades que no permite el papel y ello tal vez atraiga a nuevos
lectores. Pero son las licencias abiertas las que pueden facilitar la
diseminación del conocimiento científico más allá de los círculos
académicos.
P. Su conferencia en las
jornadas de la UNE lleva por título “Nuevos sistemas de difusión del
libro en redes sociales”. ¿Podría adelantarnos algunas de las ideas que
va a exponer?
R. La digitalización afecta de forma decisiva al producto y a los
hábitos de consumo de contenidos de todo tipo: música, audiovisuales y,
también, libros. Hoy el 91,5% de la población española consume
contenidos digitales a través de Internet o mediante dispositivos
electrónicos no conectados a la red según el Informe anual de los
Contenidos Digitales en España 2011. Las redes sociales deben
incorporarse a la propuesta de valor de los libros, no son sólo una
herramienta de promoción al final del proceso.
P. ¿La difusión en las redes sociales es tarea de los editores, de los autores o de ambos?
R. Las redes sociales producen tres fenómenos de crucial importancia
para el sector del libro: inflación de contenidos (que algunos
denominan infoxicación), pérdida del monopolio en la emisión del
mensaje (con contenidos generados por los usuarios que potencian la
fragmentación de plataformas, intereses y audiencias) y aumento
fundamental del poder de la prescripción por parte de nuestros iguales.
Esta realidad teje un ecosistema en el que conectan lectores, autores,
editores y otros agentes. Sólo serán sostenibles si esas relaciones
son provechosas para todas las partes.
P. Texto, imagen o vídeo. ¿Cuál es la manera más efectiva de difundir un libro científico?
R. Me cuesta cerrar un caso típico. Lo que sí detecto es un cambio en
el lenguaje. Cada vez más nos referimos a hipermedia, un género
combinatorio que integra potencialidades hipertextuales y
multimediáticas. Tiene que ver con el concepto de convergencia, pues
esta narrativa interconecta de información ilimitada en múltiples
soportes (sonido, texto, imagen, bases de datos, mapas...). Hipermedia
significa, en definitiva, lectura no lineal de los contenidos en
múltiples formas, con lo que recae un mayor protagonista en el nuevo
“lector”, cada vez más usuario. Progresivamente veremos más contenidos
con este tipo de enfoque, muy potente para la literatura científica.
P. Algunos autores van desmenuzando su obra en las redes. ¿Qué le parece esta estrategia?
R. La digitalización ha provocado un incremento extraordinario en la
generación de contenidos. Sin juzgar la calidad de estos contenidos, es
evidente que la oferta es significativamente mayor y provoca que la
escasez hoy sea más el tiempo que tenemos que la oferta. Desmenuzar la
obra en pequeñas píldoras es una interesante estrategia para capturar
esta atención y extender los puntos de contacto de la obra en múltiples
plataformas.
P. ¿Es conveniente mantener la unidad de una obra o es mejor ir difundiendo capítulos, artículos, secciones?
R. El enlace lo cambia todo. La máxima distancia entre un punto y
otro en una realidad digital es un click. Esta premisa tiene
consecuencias sobre el concepto de unidad, pues quiebra el concepto de
silo cerrado. Esta perspectiva está siendo problematizada. Más allá de
las tendencias de fragmentación que vemos en numerosas industrias
culturales, dependerá de cada caso concreto.
P. ¿Se puede difundir conocimiento a base de titulares y tuits o es excesiva fragmentación?
R. La fragmentación y la hiperestimulación son dos realidades de
nuestros días. La digitalización genera este tipo de dinámicas
vinculadas con el tiempo real. Pero, también, puede proveer de una
increíble profundidad: el enlace, el contenido relacionado, las capas de
información sobre otras realidades como mapas o imágenes... son
muestras de cómo digitalización no quiere decir sólo fragmentación.
Ejemplos periodísticos como TheGuardian o NewYorkTimes son muestras de
cómo las crónicas se adaptan a los entornos digitales con fragmentación
y, también, profundidad.
P. ¿En qué medida las redes sociales complementan a las revistas culturales y científicas?
R. Las redes sociales no sólo complementan a las revistas científicas
y culturales. No debemos verlo como un canal adicional, sino como un
resorte más para alcanzar los objetivos editoriales e institucionales.
P. ¿Cómo se mide el valor que aportan las redes sociales a una marca?
R. Las redes sociales son, en realidad, los lectores, los
interesados, el entorno de un autor, de una editorial, de un libro, de
un tema. Evidentemente tiene un valor fundamental y el trabajo de un
actor que quiera sobrevivir en un entorno cada vez más competitivo
pasará por generar valor, conectar y fidelizar a estos públicos. Las
redes sociales tienen un rol crucial en este sentido: ayudan a vender, a
ofrecer un mejor servicio, a hacer más fluídas las relaciones con el
entorno, y a aprender e innovar. Medir el valor significará que tenemos
objetivos concretos en cada uno de estos apartados.
P. Si hablamos de un libro, la marca en Internet ¿es la editorial, el libro o el autor?
R. Las tres, y cada vez más. Pero en este ecosistema influyen otros
actores, como los lectores y los prescriptores aficionados y
profesionales. Todos estos agentes ya interactúan en entornos digitales
con contenidos, credibilidad e influencia.
P. ¿El libro y el autor cobran más relevancia frente a la editorial en las redes sociales?
R. Algunos autores aseguran que la digitalización desintermedia.
Otros, creo que más acertadamente, aseguran que la intermediación se
desplaza, como vemos en el caso de Amazon, Google, Spotify o centrales
de compras de hoteles... Lo que resulta evidente es que el sector está
viendo emerger el protagonismo de actores que tradicionalmente no lo
tenían, y al protagonismo de las editoriales se solapa una mayor
relevancia de libros, autores y lectores. En este proceso las
editoriales están readaptando su presencia y esquema de relaciones para
seguir capturando interés y preferencia.
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