
Gran parte de lo que somos lo debemos a nuestros maestros. También a los libros que leemos y hemos leído. Para mí es un orgullo haber tenido como profesor a José Luis Sampedro, a quien me une, además, una gran amistad. Una amistad basada en el respeto por sus valores personales e intelectuales, y en la admiración por su labor docente y literaria. Siga leyendo en Unelibros Primavera 2010
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